Por: EL TIEMPO
El colectivo de jóvenes emprendedores y estudiantes universitarios entregó este martes el documento que, en su criterio, reúne las prioridades para una educación de calidad. Entre sus propuestas está la de garantizar el desarrollo integral del ciento por ciento de la primera infancia y universalizar la jornada única para todos los niños y jóvenes entre los 4 y los 18 años.
La propuesta, del grupo Todos por la Educación, como se llama el colectivo, contempla, además, mejoras en la articulación del sistema educativo a lo largo de la vida de los estudiantes y en los tres niveles de formación (básica, media y superior). La iniciativa, incluso, se preocupa por la situación de los docentes. Para ellos, al igual que para los directivos docentes, plantea mejorar las condiciones laborales. (Lea también: Revolcón en educación propone más formación técnica que universitaria).
Son siete los puntos que, en total, esperan que se vuelvan prioridades de la sociedad para que los jóvenes del país tengan una mejor educación. (Lea también: 'Conflicto incide en la calidad y cobertura de la educación').
Estos puntos surgieron luego de ocho meses de debates y discusiones con el objetivo de lograr que la educación hiciera parte de la agenda pública en Colombia.
De acuerdo con los líderes de Todos por la Educación, la presentación de su propuesta sirve, más que para cerrar este proyecto, “para darle inicio a un nuevo proceso de construcción”.
El Gran Acuerdo por la Educación, como el colectivo de jóvenes denominó el documento, fue acogido por más 12.000 firmantes.
A la presentación de la propuesta asistieron la ministra de Educación, María Fernanda Campo, y dirigentes de organizaciones como Luis Grubert, presidente de la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), además de los rectores de colegios e instituciones de educación superior públicas y privadas, quienes se comprometieron con el cumplimiento de las propuestas.
El Gran Acuerdo por la Educación fue presentado luego de que el pasado lunes el Consejo Nacional de Educación Superior (Cesu) entregara una propuesta de política pública para la educación superior, con 136 lineamientos, orientados a lograr una significativa mejora de la calidad en este nivel en los próximos 20 años.
Según los voceros de Todos por la Educación, la iniciativa no busca rivalizar con las de otras organizaciones, sino “sumarse a que haya un interés único y general por la educación”.
“Consideramos que este ejercicio ha sido totalmente exitoso, toda vez que logramos sentar en un mismo espacio y poner a discutir sobre los mismos temas a sectores que históricamente no lo han hecho”, explicó Alejandro Vallejo, representante de la organización juvenil.
El siguiente paso que el colectivo espera dar es consolidar los grupos que sirvan para la implementación de los acuerdos y la verificación de su cumplimiento.
La propuesta, del grupo Todos por la Educación, como se llama el colectivo, contempla, además, mejoras en la articulación del sistema educativo a lo largo de la vida de los estudiantes y en los tres niveles de formación (básica, media y superior). La iniciativa, incluso, se preocupa por la situación de los docentes. Para ellos, al igual que para los directivos docentes, plantea mejorar las condiciones laborales. (Lea también: Revolcón en educación propone más formación técnica que universitaria).
Son siete los puntos que, en total, esperan que se vuelvan prioridades de la sociedad para que los jóvenes del país tengan una mejor educación. (Lea también: 'Conflicto incide en la calidad y cobertura de la educación').
Estos puntos surgieron luego de ocho meses de debates y discusiones con el objetivo de lograr que la educación hiciera parte de la agenda pública en Colombia.
De acuerdo con los líderes de Todos por la Educación, la presentación de su propuesta sirve, más que para cerrar este proyecto, “para darle inicio a un nuevo proceso de construcción”.
El Gran Acuerdo por la Educación, como el colectivo de jóvenes denominó el documento, fue acogido por más 12.000 firmantes.
A la presentación de la propuesta asistieron la ministra de Educación, María Fernanda Campo, y dirigentes de organizaciones como Luis Grubert, presidente de la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), además de los rectores de colegios e instituciones de educación superior públicas y privadas, quienes se comprometieron con el cumplimiento de las propuestas.
El Gran Acuerdo por la Educación fue presentado luego de que el pasado lunes el Consejo Nacional de Educación Superior (Cesu) entregara una propuesta de política pública para la educación superior, con 136 lineamientos, orientados a lograr una significativa mejora de la calidad en este nivel en los próximos 20 años.
Según los voceros de Todos por la Educación, la iniciativa no busca rivalizar con las de otras organizaciones, sino “sumarse a que haya un interés único y general por la educación”.
“Consideramos que este ejercicio ha sido totalmente exitoso, toda vez que logramos sentar en un mismo espacio y poner a discutir sobre los mismos temas a sectores que históricamente no lo han hecho”, explicó Alejandro Vallejo, representante de la organización juvenil.
El siguiente paso que el colectivo espera dar es consolidar los grupos que sirvan para la implementación de los acuerdos y la verificación de su cumplimiento.
Las intervenciones de la Mane
Uno de los hechos llamativos de la presentación de la propuesta del colectivo Todos por la Educación fue el de las intervenciones de estudiantes de la Mane en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional, que con sus arengas interrumpieron las observaciones de los expositores en varias ocasiones.
Al respecto, el también miembro de Todos por la Educación, Juan David Aristizábal, aseguró que esa situación estaba prevista y reconoció que, “lejos de incomodar, este tipo de manifestaciones enriquecen el debate, pues son una muestra de la pluralidad en las formas de pensar y de expresarse de los interesados en la educación”.
Al respecto, el también miembro de Todos por la Educación, Juan David Aristizábal, aseguró que esa situación estaba prevista y reconoció que, “lejos de incomodar, este tipo de manifestaciones enriquecen el debate, pues son una muestra de la pluralidad en las formas de pensar y de expresarse de los interesados en la educación”.
EL TIEMPO
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